Comidas

Sofrito Base de Tomate Casero: Receta apta para Congelar

Receta de sofrito base de tomate casero: cebolla, pimiento, ajo y tomate a fuego lento. Perfecto para preparar en cantidad y congelar en porciones individual

Por Francis Gonedo · Dietista y Experto en Fitness

Un primer plano de una cazuela de barro rústica llena de salsa de tomate casera espesa y guisada (como pisto o sofrito) con trozos visibles de tomate, cebolla y pimiento verde picado. Una hoja de laurel seca descansa en el centro. Una cuchara de madera está colocada sobre el borde de la cazuela en una mesa de madera rústica con luz natural al fondo.

Total

65 min (15+50)

Raciones base

8

Dificultad

Facil

Por ración

221 kcal

veganovegetarianosin glutensin lactosasin frutos secosbajo en caloriasalto en fibraeconomicosin horno
Modo cocina

Preparación

  1. 1

    Preparar las verduras. Picar finamente la cebolla, el pimiento verde y el ajo. Rallar o triturar el tomate si no se parte de tomate triturado envasado.

  2. 2

    Pochar la cebolla y el pimiento. Calentar el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia a fuego medio-bajo. Añadir la cebolla y el pimiento, y cocinar durante 10-12 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que estén tiernos y ligeramente translúcidos.

  3. 3

    Incorporar el ajo. Añadir el ajo picado y cocinar durante 1-2 minutos más, removiendo constantemente para evitar que se queme.

  4. 4

    Añadir el tomate. Incorporar el tomate triturado, la hoja de laurel y la sal. Remover bien para integrar todos los ingredientes.

  5. 5

    Cocinar a fuego lento. Bajar el fuego al mínimo y cocinar durante 35-40 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo, hasta que el sofrito haya reducido y espesado.

  6. 6

    Ajustar y terminar. Retirar la hoja de laurel. Probar y, si el tomate resulta demasiado ácido, añadir el azúcar o el eritritol para corregir el sabor. Si se prefiere una textura más fina, triturar con una batidora de mano.

  7. 7

    Enfriar y reservar. Dejar enfriar por completo antes de repartir en porciones individuales para refrigerar o congelar.

Consejo del dietista

Cocinar a fuego lento el tiempo suficiente es lo que más influye en concentrar el sabor y reducir la acidez natural del tomate. Utilizar tomate bien maduro o tomate triturado de calidad mejora notablemente el resultado final. Congelar en porciones individuales, del tamaño que se suele usar en una receta habitual, facilita su incorporación directa a otros platos sin necesidad de descongelar toda la cantidad. Triturar el sofrito al final es opcional; dejarlo sin triturar conserva más textura si se prefiere para determinados platos.

Variaciones

- **Versión con zanahoria:** añadir zanahoria rallada junto a la cebolla; endulza de forma natural y aporta textura. - **Versión sin pimiento:** omitir el pimiento para quienes lo toleren peor digestivamente; el resultado sigue siendo un sofrito válido como base. - **Versión con hierbas:** incorporar orégano o albahaca seca durante la cocción a fuego lento. - **Versión picante:** añadir un poco de guindilla o pimentón picante junto con el ajo.

Conservación

**Refrigeración:** se conserva hasta 4-5 días en un recipiente hermético en el frigorífico. **Congelación:** recomendada. Se conserva hasta 3 meses repartido en porciones individuales, en bolsas planas o tarros aptos para congelador, lo que facilita su uso posterior. **Descongelación:** dejar descongelar en el frigorífico la noche anterior, o calentar directamente en una cazuela a fuego bajo desde congelado.

Recibe las novedades

Un resumen con los nuevos artículos, guías y recetas. Sin spam, con baja en un clic.

Comentarios

Inicia sesión con tu cuenta para dejar un comentario.

Iniciar sesión
  • Cargando comentarios…

Receta revisada por nuestro comité editorial. Actualizada el 22 de agosto de 2026.