Comidas
Pollo con espinacas y tomate seco
Pollo con espinacas y tomate seco en salsa cremosa: receta paso a paso, información nutricional calculada por ración y variaciones más ligeras.
Por Francis Gonedo · Dietista y Experto en Fitness
Total
35 min (10+25)
Raciones base
4
Dificultad
Facil
Por ración
460 kcal
Preparación
- 1
Preparar y sellar el pollo. Salpimienta los filetes de pechuga de pollo. Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto y sella el pollo 3-4 minutos por cada lado, hasta que esté dorado por fuera. Retira y reserva.
- 2
Sofreír el ajo. En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade el ajo picado. Saltea 30 segundos, removiendo para que no se queme, aprovechando los jugos que ha soltado el pollo.
- 3
Incorporar el tomate seco y el caldo. Añade el tomate seco troceado y el caldo de pollo. Remueve para desglasar el fondo de la sartén y cocina 2 minutos a fuego medio.
- 4
Añadir la nata y reducir. Incorpora la nata para cocinar y el orégano seco. Remueve bien y deja que la salsa reduzca ligeramente durante 4-5 minutos a fuego medio-bajo, sin dejar de remover.
- 5
Incorporar el pollo y las espinacas. Devuelve el pollo sellado a la sartén junto con los jugos que haya soltado. Añade las espinacas frescas y cocina 5-6 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocinado y las espinacas hayan reducido su volumen.
- 6
Finalizar con el parmesano. Retira del fuego e incorpora el queso parmesano rallado y el pimentón dulce, removiendo hasta integrarlo en la salsa. Ajusta de sal y pimienta.
- 7
Servir. Sirve el pollo caliente, bañado con la salsa de espinacas y tomate seco.
Consejo del dietista
- Sellar bien el pollo antes de añadir la salsa ayuda a conservar su jugosidad durante el resto de la cocción. - Escurrir el aceite del tomate seco antes de añadirlo evita que la salsa quede excesivamente grasa. - Cortar el pollo en filetes de grosor similar favorece una cocción uniforme. - Remover la salsa con frecuencia mientras reduce evita que se pegue al fondo de la sartén.
Variaciones
- **Versión más ligera**: sustituye la nata para cocinar por leche evaporada o por una bebida vegetal sin azúcares añadidos combinada con una cucharadita de maicena. - **Versión con champiñones**: añade 150 g de champiñones laminados junto con el ajo para aportar más volumen al plato. - **Versión sin lácteos**: sustituye la nata por nata de coco y omite el parmesano, ajustando la sal al gusto. - **Versión con pasta**: sirve el pollo y la salsa sobre pasta cocida para convertirlo en un plato único más completo en hidratos de carbono.
Conservación
En refrigeración, se conserva hasta 3 días en un recipiente hermético. La congelación no se recomienda, ya que las salsas con nata tienden a cortarse al descongelar. Para recalentar, utiliza fuego medio-bajo y remueve con frecuencia; si la salsa ha espesado en exceso, añade un poco de caldo o leche para recuperar la consistencia original.
Preguntas frecuentes
Dudas comunes sobre esta receta.
Sí, siempre que se descongele completamente en refrigeración antes de cocinarla, para asegurar una cocción uniforme y un sellado adecuado.
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Comentarios
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Receta revisada por nuestro comité editorial. Actualizada el 17 de septiembre de 2026.