Cenas

Mejillones al Vapor con Limón: Receta Rápida y Ligera

Receta de mejillones al vapor con limón, ajo, perejil y vino blanco: un plato rápido, muy alto en proteína y listo en menos de 20 minutos

Por Francis Gonedo · Dietista y Experto en Fitness

Primer plano de cuatro mejillones abiertos en sus conchas, coronados con rodajas de ajo crujientes y perejil picado, servidos en un cuenco de barro con una rodaja de limón y pimienta negra. Al fondo, una cazuela de barro más grande con más mejillones y una hoja de laurel sobre una mesa de madera.

Total

18 min (10+8)

Raciones base

2

Dificultad

Facil

Por ración

405 kcal

alto en proteinasin glutensin lactosasin frutos secossin azucar anadidoalto en fibraeconomicosin horno
Modo cocina

Preparación

  1. 1

    Limpiar los mejillones. Retirar las barbas y raspar las conchas si tienen restos adheridos. Desechar cualquier mejillón que esté abierto y no se cierre al darle un ligero golpe.

  2. 2

    Preparar la base aromática. Calentar el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Sofreír el ajo laminado durante 30-40 segundos, sin dejar que se dore en exceso. Añadir el vino blanco, la hoja de laurel y unas rodajas de limón.

  3. 3

    Cocinar los mejillones al vapor. Incorporar los mejillones, tapar la cazuela y cocinar a fuego alto durante 4-6 minutos, agitando la cazuela una vez a mitad de cocción, hasta que las conchas se abran por completo.

  4. 4

    Descartar los que no se abran. Retirar del recipiente cualquier mejillón que permanezca cerrado tras la cocción, ya que indica que no es seguro consumirlo.

  5. 5

    Servir. Espolvorear con el perejil picado, rociar con el zumo de limón y servir de inmediato junto con el propio caldo de cocción.

Consejo del dietista

Desechar cualquier mejillón que esté abierto antes de cocinar y no se cierre al darle un golpecito, ya que suele indicar que no está en buen estado. Del mismo modo, desechar tras la cocción los que permanezcan completamente cerrados. No prolongar la cocción una vez que los mejillones se han abierto evita que la carne quede gomosa; retirarlos del fuego en cuanto se abran. El caldo resultante de la cocción concentra gran parte del sabor; resulta ideal para mojar pan o para elaborar un arroz o una sopa posterior.

Variaciones

- **Versión a la marinera:** añadir tomate triturado y pimiento picado al sofrito para una salsa más completa. - **Versión picante:** incorporar una guindilla o unos copos de pimentón picante junto al ajo. - **Versión sin alcohol:** sustituir el vino blanco por caldo de pescado o agua con un chorrito adicional de limón. - **Versión cremosa:** añadir un chorrito de nata líquida al final de la cocción para una salsa más untuosa, aunque el resultado será menos ligero.

Conservación

**Refrigeración:** se recomienda consumir en el momento. En caso necesario, conservar hasta un máximo de 24 horas en un recipiente hermético en el frigorífico. **Congelación:** no se recomienda una vez cocinados, ya que la textura de la carne se vuelve gomosa al descongelar. **Antes de cocinar:** los mejillones crudos deben cocinarse preferiblemente el mismo día de su compra, manteniéndolos siempre refrigerados hasta el momento de su preparación.

Preguntas frecuentes

Dudas comunes sobre esta receta.

Antes de cocinar, cualquier mejillón abierto que no se cierre al darle un golpecito debe desecharse. Después de cocinar, deben desecharse los que permanezcan completamente cerrados.

Referencias científicas

  1. 1. Esta receta describe un procedimiento culinario sin afirmaciones de salud específicas que requieran respaldo bibliográfico adicional según el Scientific Citation Standard (SCS). Los valores nutricionales se han calculado a partir de los ingredientes utilizados.

Recibe las novedades

Un resumen con los nuevos artículos, guías y recetas. Sin spam, con baja en un clic.

Comentarios

Inicia sesión con tu cuenta para dejar un comentario.

Iniciar sesión
  • Cargando comentarios…

Receta revisada por nuestro comité editorial. Actualizada el 25 de agosto de 2026.